NACIMIENTO RÍO PITARQUE

EXCURSIÓN EN FAMILIA

La ruta de senderismo al Nacimiento del Río Pitarque es una de las grandes joyas del turismo rural en Teruel. Ubicada en la agreste comarca del Maestrazgo, este sendero lineal de aproximadamente 10 kilómetros (ida y vuelta) te sumerge en un paraje natural espectacular donde el agua es la protagonista indiscutible. A lo largo del recorrido, los caminantes transitan por un cañón flanqueado por inmensas paredes de roca caliza, exuberante vegetación de ribera y pozas cristalinas. Con un desnivel muy suave, es una excursión fácil y perfecta para toda la familia que culmina en un asombroso manantial kárstico.

NACIMIENTO RÍO PITARQUE

RUTA NACIMIENTO RÍO PITARQUE 9,6 Km

Punto de Salida: parking localidad de Pitarque

Distancia: 9,6 km

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Altitud máxima: 1170 metros

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Altitud mínima: 960 metros

Tiempo estimado: 2 horas y media

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Tipo de recorrido: lineal ( ida y vuelta )

Valle del Baztán. ( Navarra )

Valle del Baztán ( Navarra )

Mapa ruta nacimiento río Pitarque
Desniveles ruta nacimiento del río Pitarque
Información ruta

Adentrarse en la ruta de senderismo del Nacimiento del Río Pitarque es emprender un viaje hacia un monumento natural espectacular. El sendero, señalizado oficialmente como SL-TE 30, es una travesía lineal de unos 10 kilómetros entre ida y vuelta que no entraña grandes dificultades técnicas, lo que la convierte en una opción idónea para disfrutar de una inolvidable jornada de turismo rural y conexión profunda con la naturaleza.

El punto de salida se sitúa en la misma población de Pitarque, un pintoresco enclave de calles empedradas a casi 1.000 metros de altitud. Concretamente, la caminata comienza en la parte baja del pueblo. Al atravesar la plaza principal y descender por una callejuela, las casas tradicionales de piedra van quedando atrás. Las señales de madera indican claramente la dirección hacia el nacimiento, por lo que no hay posibilidad de pérdida. En el primer tramo del recorrido, el camino discurre apaciblemente entre antiguos campos de cultivo abancalados y huertas rurales. Esta estampa bucólica inicial va cediendo terreno gradualmente a un entorno mucho más salvaje y sobrecogedor.

Al avanzar por el valle, la inmensidad de la geología turolense se hace evidente. A la izquierda se alza la imponente mole de Peñarrubia, mientras que a la derecha vigilan las gigantescas paredes verticales de la Peña de la Virgen. Aproximadamente en el ecuador del trayecto de ida, el sendero alcanza la Ermita de la Virgen de la Peña. Esta humilde edificación de montaña descansa frente a una pequeña pradera llana, conformando el rincón perfecto para hacer un breve descanso y observar en silencio el vuelo de los buitres leonados que dominan estos cielos.

A partir de la ermita, el escenario cambia drásticamente y la ruta adquiere una dosis extra de magia. El camino ancho se encoge en una senda de herradura que se introduce de lleno en la hoz del río. La vegetación se vuelve muy densa gracias a rebollos, arces, avellanos, guillomos y bojes, creando bellos túneles de sombra. Tras dejar a un lado las ruinas envueltas en hiedra de una antigua central hidroeléctrica, el sonido del agua comienza a apoderarse de la acústica del cañón.

Sorteando riachuelos por pasarelas naturales, el senderista alcanza la Fuente Conejera, unas hermosas cascadas recubiertas de verde musgo donde el agua se filtra originando tobas y travertinos de enorme interés geológico. Finalmente, tras un último tramo de ascenso donde conviene vigilar las pisadas sobre la resbaladiza roca húmeda, se llega al puente que cruza el río. Justo aquí el camino se divide en dos a la izquierda el grandioso «Ojo» o chimenea. En este espectacular rincón kárstico de paredes cóncavas, el río, que originalmente se filtra kilómetros arriba, resurge con una fuerza imponente desde las entrañas de las calizas cretácicas, formando gélidas pozas de aguas purísimas.

Si cogemos la senda de la derecha en apenas 2 minutos llegamos a un rincón espectacular en el que podemos ver el nacimiento del río Pitarque. El último tramo de esta senda unos 25 metros está acondicionado con pasamanos y cadenas.

Para concluir la ruta, tan solo es necesario desandar la senda, disfrutando de los contrastes del camino de regreso hasta Pitarque.

EL CONSEJO:

Como recomendación técnica, es imprescindible llevar calzado de montaña impermeable y con buena tracción, ya que las rocas kársticas del tramo final y las cercanías del manantial suelen estar muy húmedas y son extremadamente resbaladizas.

ÉPOCA RECOMENDADA:

Las mejores épocas del año para disfrutar de esta ruta son sin duda la primavera y el otoño. En primavera, o durante los días posteriores a fuertes lluvias, el deshielo hace que el caudal del manantial fluya en su máximo esplendor, generando un espectáculo visual y sonoro abrumador. En otoño, en cambio, el bosque de hoja caduca se transforma en una paleta de tonos rojizos, amarillos y ocres, ofreciendo un paisaje fotográfico espectacular y una temperatura muy agradable para el senderismo

Punto exacto de salida

COMO LLEGAR

Para iniciar esta aventura, debes desplazarte hasta el municipio de Pitarque, enclavado en lo más profundo del Parque Cultural del Maestrazgo.  La carretera de aproximación final es una vía de alta montaña, sinuosa y estrecha que requiere conducir a baja velocidad, pero que a cambio regala una panorámica insuperable del tajo montañoso. Una vez en Pitarque, podrás estacionar el vehículo en el amplio parking habilitado a la entrada del pueblo  antes de caminar hasta la plaza principal para comenzar la ruta.