CHURRÓN DE AGUALTO
Punto de Salida: Parking Pandillo
Distancia: 7,2 km
Altitud máxima: 550 metros
Altitud mínima: 870 metros
Tiempo estimado: 3 horas
Tipo de recorrido: lineal (ida y vuelta)

Comarca de Cabrales (Asturias).
Paque natural de la Sierra y los Cañones de Guara en la provincia de Huesca.
La ruta de senderismo hacia el nacimiento del río Pas, culminando en la majestuosa Cascada de Aguasal (conocida localmente como Churrón de Agualto), es una de las joyas indiscutibles del turismo rural en los Valles Pasiegos de Cantabria. Se trata de un recorrido lineal de ida y vuelta que suma un poco más de 7 kilómetros en total, perfecto para sumergirse en la esencia geológica y etnográfica de esta emblemática comarca.
Punto de partida: El corazón de Pandillo Para comenzar esta aventura, debemos desplazarnos al municipio de Vega de Pas y conducir por la estrecha carretera que sigue el cauce del río hasta adentrarnos en el barrio de Pandillo. Al final de la vía, en la zona conocida como La Estribera, encontraremos un pequeño aparcamiento y carteles informativos del sendero (coincidente en su primer tramo con el PR-S 76). Justo aquí arranca nuestra ruta, frente a un pintoresco puente de piedra. Debajo de este puente confluyen las aguas del arroyo Pandillo y el arroyo Lelsa; geográficamente, este es el punto exacto donde nace oficialmente el río Pas. Iniciaremos la marcha cruzando el puente, y girando a la izquierda.
Atravesando las Praderas de Aguasal Durante el primer tramo, el desnivel es muy suave y el camino no tiene pérdida. Caminaremos cobijados por pequeños bosques autóctonos de robles y avellanos, flanqueando las tradicionales y robustas cabañas pasiegas. Estas construcciones de piedra con tejados de lastras son testigos de la histórica ganadería trasterminante de la zona y le otorgan al paisaje un valor incalculable. Avanzando por el valle, el terreno se abre para darnos la bienvenida a las idílicas Praderas de Aguasal. A lo largo de esta sección, el rumor del agua, las pozas cristalinas y las pequeñas cascadas escalonadas del arroyo nos acompañarán constantemente, creando un entorno de máxima relajación.
El ascenso final bajo el Castro Valnera y la llegada a la base Superadas las praderas, la fisionomía del terreno cambia de forma notable al aproximarnos a la base del imponente macizo montañoso de Castro Valnera (1.718 metros). Aquí es donde el sendero exige un mayor esfuerzo. El camino se estrecha, la inclinación aumenta drásticamente y el suelo se vuelve mucho más agreste, combinando roca suelta, raíces y, frecuentemente, zonas húmedas.
Es muy importante destacar que los últimos 100 metros para llegar a la base misma de la cascada discurren por una ladera un poco expuesta. El sendero aquí es estrecho y con caída lateral, por lo que este tramo final no es recomendable para personas con vértigo o que no estén acostumbradas a moverse por terrenos abruptos de montaña.
Si decides superar este tramo con precaución, el paisaje se abre para revelar el gran premio de la jornada: el Churrón de Agualto. Nos encontraremos frente a una espectacular caída de agua de 50 metros de altura, originada por una gran fractura geológica. Tras disfrutar de este anfiteatro natural, el regreso se realiza desandando exactamente el mismo camino hasta el aparcamiento de Pandillo.
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EL CONSEJO:
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Precaución y Vértigo: Como hemos mencionado, extrema la precaución en los últimos 100 metros. Si sufres de vértigo, puedes disfrutar de unas vistas impresionantes del valle y parte del salto de agua unos metros antes, sin necesidad de exponerte en el tramo final.
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Calzado: Es imprescindible llevar botas de montaña con buen agarre. El último repecho acumula mucha humedad y la roca mojada puede ser resbaladiza.
ÉPOCA RECOMENDADA:
La primavera (durante el deshielo de las cumbres) y el otoño (tras las primeras lluvias) son los momentos perfectos para ver la cascada en su máximo esplendor.
Climatología: Evita realizar esta ruta en días de lluvia intensa, ya que el sendero se embarra rápidamente y los pasos sobre el arroyo y la ladera pueden volverse complicados.
COMO LLEGAR
Para saber cómo llegar al parking de Pandillo, punto de inicio de nuestra ruta en los Valles Pasiegos, dirígete primero a la pintoresca localidad cántabra de Vega de Pas. Desde el centro del pueblo, toma la estrecha carretera local que avanza paralela al cauce del río Pas, adentrándote en un paisaje rural de ensueño salpicado por las tradicionales cabañas pasiegas. Conduce con precaución por esta sinuosa vía asfaltada hasta llegar a su final, en el barrio de Pandillo (zona de La Estribera). Allí, justo frente al puente de piedra, encontrarás el pequeño aparcamiento donde dejar tu vehículo y comenzar la aventura.